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Presupuesto
2004 Es hora de hacer cálculos
realistas |
Por Federico Marongiu
Para LA NACION |
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En
septiembre, el Poder Ejecutivo deberá elevar al Congreso el
proyecto de ley de presupuesto para 2004. En ese proyecto de
ley, el Poder Ejecutivo propone una forma de distribuir los
gastos y a su vez estima los recursos con los cuales los va a
financiar. Una vez aprobado el presupuesto, los gastos quedan
relativamente fijos; en cambio, los ingresos establecidos en
el presupuesto no son más que una estimación. Para que exista
una correspondencia entre los gastos y los ingresos de manera
tal que sea posible la solvencia fiscal, los ingresos deben
estimarse de manera realista, al menos con supuestos
macroeconómicos consistentes.
. Desde
mediados de la década del noventa hasta la actualidad, la
tendencia ha sido siempre a "sobreestimar los recursos". Es
por ello que si bien se presentaba un presupuesto con
equilibrio fiscal o con pequeños déficit, finalmente en la
realidad los ingresos resultaban mucho menores y no alcanzaban
para financiar los gastos estipulados. Tal como puede verse en
el gráfico, el año con una mayor similitud entre lo
presupuestado y lo recaudado es 1996 (esto se aprecia
observando el espacio entre la línea entera (estimado en el
presupuesto) y la línea de guiones (recaudado).
. Esta
tendencia a la sobreestimación de los recursos pareció
revertirse en 2002. Sin embargo, lo que realmente ocurrió es
que el proceso inflacionario vivido luego del fin de la
convertibilidad hizo que los ingresos nominales del gobierno
nacional se incrementaran en un monto mayor de lo previsto por
el presupuesto 2002, que preveía una inflación del 14 por
ciento.
. Este valor
es mucho menor al incremento en los precios verdaderamente
ocurrido, que fue de 39,5% (considerando un índice combinado
de indice de precios al consumidor, indice de precios
mayoristas y coeficiente de variación salarial). Este aumento
de precios hizo también que aumentaran los gastos que afronta
el sector público.
. Cuentas
ajustadas
.
. Para hacer
una comparación rigurosa entre lo estimado y lo efectivamente
recaudado en 2002 se debe hacer una comparación real
(eliminando el efecto de la inflación). En ese caso, la
recaudación real estimada en el presupuesto era de $ 34.500
millones (una vez descontado el 14% de inflación), mientras
que el valor recaudado real fue de $ 29.780 millones (una vez
descontada la inflación efectivamente observada).
. Los
ingresos no fueron suficientes para afrontar los gastos
comprometidos por el Estado y es por ello que existió un
déficit fiscal que debió ser financiado mediante ayudas al
Tesoro del Banco Central, emisión y atrasos en el pago de
deuda. Es por ello que el déficit de 2002 fue de $ 4550
millones (1,4% del PBI), superando así la estimación en el
presupuesto, que anticipaba un déficit de $ 3000 millones.
Para elaborar un presupuesto equilibrado y coherente con el
nivel necesario de superávit que la Argentina necesita para
afrontar sus compromisos, es indispensable que los ingresos
sean calculados de manera realista. Esto permitirá al sector
público enfrentar sus gastos y obligaciones sin tener que
recurrir al endeudamiento o la emisión monetaria excesiva.
. El autor es
economista del Centro de Implementación de Políticas Públicas
para la Equidad y el Crecimiento (Cippec).
.
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| http://www.lanacion.com.ar/03/08/31/de_523421.asp |
| LA NACION |
31.08.2003 | Página 02 | Economía |
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