| Argentina - 03/03/2008 - La Voz del Interior On Line - Tiempo de Lectura: 3' 08'' |
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Cien maestras más para enseñar a leer y escribir en escuelas vulnerables |
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Cien maestras más para enseñar a leer y escribir en escuelas vulnerables: Beneficiará a 70% de los colegios urbano-marginales. Se priorizará Lengua, Matemática y Ciencias. ¿Cuántos niños de primer grado llorarán hoy en las faldas de sus madres? ¿Cuántas pancitas volverán a comer regularmente de desde hoy? ¿Cuántos reclamos por escuelas rotas habrá? ¿Cuántas expectativas? Miles. Hoy arranca la maquinaria escolar y arrastra con ella a casi un millón de familias cordobesas que acomodan sus rutinas y sus bolsillos a un nuevo año escolar. Todo listo. Pero ¿qué se puede esperar para un nuevo ciclo lectivo? Intenciones de mejora de la calidad y una apuesta hacia los sectores que menos tienen para garantizar la igualdad es, al menos, lo que prometen los funcionarios que estrenan gestión. En las aulas, todo comienza igual. Como si nada. La transformación, dicen, será lenta pero progresiva. Un centenar de "maestras de apoyo" se sumarán a las que ya trabajan en un proyecto de alfabetización que la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) y la Provincia vienen desarrollando con éxito en 108 escuelas urbano-marginales desde el año 2000 (ver "Todos los chicos..."). Ahora eso se ampliará a 234 colegios, el 70 por ciento de las instituciones vulnerables urbanas de Capital. La idea es que los chicos aprendan a leer y escribir en los tiempos escolares previstos, se despojen de los rótulos de marginales y demuestren que pueden aprender. La extensión del programa, que logró reducir la repetición en los últimos años, es una parte de las promesas. Equilibrar la balanza. En el amplio despacho del ministro de Educación, Walter Grahovac, los muebles han sido cambiados de lugar. Un enorme reloj de pie de péndulo, a la izquierda del cuadro del gobernador, marca las 18.30. Los mullidos sillones bordó son como un remanso entre la mesa de reuniones y el escritorio de trabajo. Allí, Grahovac ceba el mate que lo acompaña siempre con exquisita yerba correntina. Junto a él, Delia Provinciali, secretaria de Educación, explica con paciencia lo que se viene. La premisa, dicen, es trabajar sabiendo que todos los chicos pueden aprender. Desde allí se pretende garantizar el ingreso, la permanencia y el egreso. "La calidad no es posible si hay niveles de desigualdad", remarca Provinciali. Sin estridencias y con decisiones que no se visualizarán de inmediato, el objetivo es reforzar a poblaciones vulnerables con varias acciones en paralelo. Salitas de 3. Las tan prometidas como casi inexistentes salitas para niños de 3 años comenzarían a crearse este año. Hoy sólo el 10 por ciento de esas salitas son públicas, mientras que el 90 por ciento de las salitas privadas no tiene aporte estatal. "Hay muy pocas y es allí donde se empiezan a compensar las desigualdades sociales", apuntó Provinciali. No hay número definido. Se crearán, en forma progresiva, en edificios con espacio. Más Lengua, Matemática y Ciencia. Se extenderá el programa de alfabetización de las 108 escuelas vulnerables a otras que pertenecen al Programa Integral para la Igualdad Educativa (PIIE). En Córdoba 181 instituciones pertenecen al PIIE y un tercio de ellas participa también del programa "de las 108". Para esto se incorporarán 100 maestras de apoyo de primero a tercer grado, a quienes, explicó Grahovac, se capacita para "ayudar a pensar" estrategias para que los chicos aprendan a leer y escribir en los plazos escolares previstos. Para fortalecer la enseñanza se van a priorizar matemática y ciencias naturales. Jornada extendida. En el segundo ciclo se extenderá la jornada a los chicos de sexto en las escuelas que tengan infraestructura para ello. Continuarán como hasta ahora, las 130 escuelas que ya tienen dos horas más de clase. "Pondremos el esfuerzo en no uniformar para tener alto impacto", dijo Provinciali. Tutores y preceptores. El nivel medio sigue siendo una de las mayores preocupaciones. Habrá profesores tutores en segundo y tercer año del Ciclo Básico Unificado (CBU). Segundo año es donde se registran los índices de repetición más altos. Educación prometió, además, que los alumnos de primer año tendrán el acompañamiento de un preceptor. Las medidas se aplicarán en 238 escuelas públicas. |