10/7/2009

La reforma política tiene que ser estructural


Nicolás Ducoté
Director general del CIPPEC


La Presidenta convocó ayer a un amplio diálogo para alcanzar acuerdos en economía, democracia y sociedad. Llamó a iniciar una profunda reforma política. Semejante empresa requiere que el Gobierno y la oposición acuerden cambios para fortalecer a la democracia.
El llamado llega en un momento crucial para avanzar en modificaciones indispensables para revitalizar a los partidos políticos y alcanzar una democracia más madura y con mayor participación social. Por eso, será necesario generar un diálogo que comprometa a los tres poderes del Estado, a especialistas, y a la sociedad civil.
Por un lado, se requieren reformas inmediatas en el sistema electoral. La Argentina debe volver a celebrar internas partidarias abiertas y simultáneas. Es clave avanzar en un sistema de boleta única y también debería estudiarse la posibilidad de comenzar a implementar un sistema de voto electrónico.
Es crucial asimismo contar con un organismo electoral independiente del Ministerio del Interior, con recursos suficientes y que garantice que los comicios se desarrollen con menos sospechas. Además, se necesitan reformas políticas estructurales ligadas con la distribución del poder, el fortalecimiento de los partidos políticos (menos partidos con más recursos) y la transparencia en el financiamiento de las campañas.
Hay que saldar la deuda de la información pública y sancionar e implementar una ley nacional que asegure el acceso a datos de calidad y confiables para toda la sociedad. También se debe garantizar la independencia de la Justicia, mediante una nueva reforma del Consejo de la Magistratura. Finalmente, resulta imprescindible mejorar la capacidad de gestión del Estado, mejorando la formación y el desempeño de los funcionarios y reconociendo la necesidad de pagar mejor a quienes tienen las máximas responsabilidades en el sector público.
La convocatoria al diálogo nunca deja de ser oportuna. Este nuevo llamado a una reforma política es una oportunidad para consolidar un sistema más justo, democrático y eficiente que mejore la vida de todas las personas que habitan el país.
Sección: Institucional | Fuente: El Cronista