8 medidas para ampliar la AUH

Un esquema de transferencias para las familias con niños debería ser universal y promover la equidad, con el fin último de garantizar los derechos de los niños y erradicar la pobreza infantil. ¿Qué se debe considerar en la ampliación de la AUH? 8 recomendaciones concretas.

1. Incorporar al millón y medio de niños que hoy no tienen cobertura

Se estima que alrededor de un millón y medio de niños, niñas y adolescentes de familias vulnerables aún no se encuentran cubiertos por este esquema de transferencias. Muchos de estos niños están excluidos por normativa no fundamentada en la evidencia.

Para promover una mayor equidad se propone eliminar el límite de ingreso mínimo para el cobro de asignaciones familiares establecido por decreto, la exclusión de los niños hijos de inmigrantes que posean menos de tres años de residencia en el país y el límite de cinco hijos para el caso de los beneficiarios de la AUH.

2. Eliminar o en su defecto automatizar las corresponsabilidades

Los niños que reciben AUH tienen su derecho condicionado, dado que para efectivizar el 20% de la prestación se deben cumplir corresponsabilidades en salud y educación. Incluso si se cumple con estos requisitos, el monto anual actualizado por inflación es menor y, en caso de incumplimiento, se procede a la suspensión del pago, dejando en una situación de mayor vulnerabilidad a los niños que más necesitan de este apoyo monetario.

Estos requisitos no son exigidos para los niños que reciben Asignaciones Familiares por Hijo (AFH, del subsistema contributivo) o cuyos padres realizan deducción del impuesto a las Ganancias. Además, existen disparidades en la gestión de las corresponsabilidades: mientras que a los niños reciben AUH se les exige que asistan a una escuela puramente estatal, este requisito no opera para los niños que reciben AFH o cuyos padres deducen ganancias.

Se propone eliminar las corresponsabilidades para la AUH o, en caso de mantenerlas, proceder a la automatización de su verificación para evitar la carga burocrática que suponen, especialmente para las madres.

3. Eliminar el tope de ingresos para recibir AUH

El tope de ingreso que establece la ley para recibir AUH para quienes se desempeñan en la economía informal es mucho menor que para cualquier otro tipo de cobertura (el ingreso no puede superar al salario mínimo, vital y móvil, que hoy en día es de $10.000). En la práctica, esta medida podría no resultar operativa, ya que funcionaría como un mecanismo de auto-exclusión dadas las dificultades para constatar la veracidad de la declaración de ingresos informales de los individuos.

Se recomienda eliminar este tope de ingreso para fomentar la igualdad en el acceso a las tres vías del sistema de transferencias.

4. Usar criterios objetivos para definir las zonas prioritarias

Actualmente se establecen diversas zonas prioritarias para las transferencias de la Asignación Universal por hijo y la Asignación por hijo con discapacidad, mientras que las Asignaciones Familiares otorgan un monto fijo en todos los casos y la deducción del impuesto a las ganancias sólo otorga un diferencial para la Patagonia. Además, en las distintas zonas geográficas se otorgan distintos aumentos porcentuales según el ingreso familiar.

CIPPEC propone definir criterios concretos y homogéneos para la definición de zonas diferenciales y para los aumentos de estas zonas para los tres subsistemas del esquema de transferencias, de modo que los montos otorgados atiendan a las necesidades particulares de cada región de la misma manera.

5. Eliminar el tope de 5 hijos/as

Mientras que no hay un límite de niños o adolescentes por familia por los que se puede cobrar la Asignación Familiar o descontar del Impuesto a las Ganancias, en AUH el límite es cinco, lo cual perjudica a las familias numerosas y de contextos más vulnerables que cumplen los demás requisitos para percibir la AUH. Si bien existe una pensión otorgada por ANSES para las madres con siete o más hijos, ésta no es compatible con el cobro de la AUH. Además, ambas prestaciones se conciben con objetivos distintos: mientras que la AUH tiene como foco al niño y la recibe hasta los 18 años, la pensión para madres de 7 hijos está dirigida a la mujer, es vitalicia y el valor de la misma es equivalente al haber mínimo jubilatorio.

En este sentido, se recomienda eliminar el tope de cinco prestaciones por familia para la AUH.

6. Reglamentar la compatibilidad de la AUH con otros programas sociales

El Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nro. 593/2016 establece la compatibilidad de la AUH con ciertos programas del Ministerio de Desarrollo Social o del Ministerio de Empleo, Trabajo y Seguridad Social (MTEySS), pero nunca fue reglamentado por ANSES.  Estas prestaciones son complementarias porque están dirigidas a solventar ingresos ante problemáticas diferenciadas. Esta posibilidad permitiría a los hogares con niños recibir mayores ingresos y así mitigar la pobreza.

Es preciso autorizar la compatibilidad de la AUH con otros programas sociales por medio de la reglamentación del decreto correspondiente.

7. Crear un esquema especial para los niños sin cuidados parentales

En nuestro país hay 9.219 niños, niñas y adolescentes sin cuidados parentales, es decir, aquellos que el Estado, con una medida excepcional de protección de sus derechos, determina el alejamiento de su entorno familiar. Esta situación revela una complejidad en el esquema, dado que los niños no conviven con un adulto (ya sea padre, madre u otro adulto responsable) que pueda recibir la transferencia según la normativa.

Se propone la creación de una cuenta a nombre del niño para realizarle la transferencia de manera directa y que el niño pueda tener acceso a ella de forma progresiva y una vez que egrese del sistema. El objetivo sería que el adolescente reciba y gestione de manera progresiva su transferencia mensual a partir de los 13 años, y que al cumplir los 18 años se deposite en su cuenta el monto equivalente a las transferencias que debería haber recibido desde la medida excepcional de protección y hasta los 13 años (actualizado por inflación/capitalizado con el fin de preservar el poder adquisitivo de este dinero).

8. Nivelar para arriba: fortalecer ingresos en contextos de crisis

Avanzar en la modificación del esquema actual de transferencias a las familias con niños presupone un reto complejo. La tradición corporativista de la protección social ligada al estatus en el mercado de trabajo en Argentina es fuerte, pero en las últimas décadas se han realizado importantes avances para igualar los derechos de los niños independientemente de la categoría ocupacional de sus padres. Los elevados niveles de inflación y la desaceleración económica podrían tener como consecuencia un aumento de la pobreza. Especialmente en estos contextos resulta imperativo proteger los ingresos, especialmente de los hogares más vulnerables.

Para esto es crucial fortalecer las transferencias a las familias de los quintiles más bajos en la distribución de ingresos dotando de mayor equidad y homogeneidad al esquema de transferencias en su conjunto.

El viernes 27 de julio se avanzó con una serie de reformas que, aunque todavía no se sabe a ciencia exacta en qué medida, seguramente disminuye la inversión que realiza el Estado en la infancia. Es necesario resignar ese “ahorro” para las poblaciones que hoy se encuentran excluidas del régimen de transferencias y fortalecer las transferencias de los hogares menos favorecidos. La eliminación de la doble deducción de ganancias dota de una mayor equidad al sistema de transferencias. Pero es necesario que esa equidad esté acompañada de un fortalecimiento del sistema en su conjunto, al incrementar el monto de la AUH.

La cláusula de salvaguarda ante un potencial efecto sobre los sectores más desprotegidos de las proyecciones macroeconómicas más pesimistas que está incluida en el acuerdo con el FMI brinda una oportunidad para analizar esta reforma.

Se recomienda que el 0,2% del PBI puede ser asignado en caso de que haya consecuencias socialmente negativas del actual escenario macroeconómico, tal como se prevé, sea invertido en proteger los hogares con niños que se verán más perjudicados.

Autor


Gala Díaz Langou

Directora de Protección Social

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