Coronavirus: el impacto político, económico y social en Argentina

El aporte de CIPPEC para vislumbrar los efectos del COVID-19 en el país.

Los centros de política pública en la anormalidad. Escribe Julia Pomares. El modo natural en el que operan los centros de política pública es la normalidad: buscan generar debates informados sobre las prioridades de políticas y acercar a dos mundos que frecuentemente dialogan poco: la academia y la política. Eso lleva planificación, tiempo, paciencia. Nada de eso funciona así en las épocas de crisis y hechos inesperados. Desde que se crearon hace más de un siglo los primeros centros de políticas públicas, fueron testigos de momentos muy críticos, desde la Gran Depresión en Estados Unidos, el Brexit en el Reino Unido, el tsunami asiático o los gobiernos autoritarios en América Latina. Esos momentos los pusieron a prueba. La pandemia del COVID-19, un fenómeno global con distintos impactos en cada país, vuelve a poner a prueba a los centros de política pública. Así como el virus lamentablemente se expande mucho más rápido entre países porque estamos más conectados que nunca, también estamos trabajando en red con otros centros de política pública como nunca antes, intercambiando sobre cómo cuidar a nuestros colaboradores, sobre lo que sabemos de la efectividad de las respuestas de los distintos países ante la pandemia y sobre los impactos y consecuencias que tendrá. Las reflexiones que siguen de nuestros especialistas son una primera contribución en este sentido.

La conducta y la ley. Escribe Martín Böhmer. La pandemia hace ruido en dos de las conductas más definitorias de nuestra relación con la ley. Por un lado, nuestra respuesta tradicional frente a la ley percibida como ilegítima: la solidaridad entre incumplidores, el abrazo, el aguante, la condena del buchón. Y por otro, la desconfianza a la autoridad. En nuestra tradición ambas conductas están entrelazadas. El incumplimiento de la ley y la desobediencia a la autoridad que se perciben (o son realmente) ilegítimas tienen como contrapartida – porque en algún lugar hay que sostener un mínimo de coordinación colectiva – la solidaridad entre quienes se perciben (o son) perseguidos por la ley y la autoridad. Leé el artículo completo.

El impacto de las medidas económicasEscribe Ricardo Carciofi. La situación de Argentina es particularmente compleja. La crisis sanitaria sobreviene en una economía en recesión y con severos desequilibrios económicos, un delicado cuadro social, y un horizonte que ya era incierto por la negociación externa. Argentina no tiene márgenes fiscales y la posibilidad del financiamiento monetario debe administrarse con cautela. Por tanto, el arsenal de medidas a disposición del gobierno es muy limitado. Será imposible evitar consecuencias negativas en materia de actividad económica y empleo. Y el gobierno deberá interrogarse cómo revisa su estrategia de negociación externa, y de la deuda en general en este nuevo contexto. Leé el artículo completo.

La pandemia desafía la grietaEscribe Carolina Tchintian. En Argentina existen casi 700 partidos políticos, lo que dificulta la coordinación y cooperación entre fuerzas. Como consecuencia, prevalece un estilo de decisión que se caracteriza por la concentración en un número pequeño de personalidades. Pero la pandemia está desafiando esto. El coronavirus no deja margen para desacuerdos, marchas y contramarchas. Hay riesgo para los oficialismos en tomar medidas unilaterales y un idéntico riesgo para las otras fuerzas políticas en no colaborar u obstruir las medidas dispuestas. La pandemia desafía la grieta ¿Es un cuarto intermedio o el coronavirus contribuirá a generar un “nuevo estilo” en la política argentina? Leé el artículo completo.

Una prueba de estrés para la gobernanza mundialEscribe Belén Abdala. La crisis mundial derivada del coronavirus muestra que los Estados siguen siendo los principales actores de la política global: cuando surgen nuevos peligros, las personas buscan a los gobiernos nacionales para protegerse. La cooperación internacional es frágil y el aislacionismo está en aumento. El COVID-19 parece estar contribuyendo a acelerar los procesos des-integradores. Estados Unidos lleva la delantera en el unilateralismo y Europa no logra dar respuestas coordinadas. En América Latina la pandemia denota la inexistencia de una coordinación supranacional. Este tironeo entre la necesidad global de cooperación y reacciones aisladas probablemente desemboque en una globalización fracturada, con asociaciones más compactas o incluso acuerdos fragmentados, bilaterales o regionales. Leé el artículo completo.

Solo sabemos que no sabemos nadaEscribe Natalia Aquilino. Una idea positiva que podemos derivar de esta crisis es la necesidad de que el Estado cuente con registros sistemáticos epidemiológicos, sanitarios, sociales, ¡datos de todo tipo! Esta información permite construir trayectorias y hacer mejores predicciones. En momentos de revalorización del rol del Estado necesitamos poner el foco en la importancia radical que tiene la gestión de la información. Es clave contar con un centro de gobierno en la Jefatura de Gabinete de Ministros que reúna datos críticos e informe la toma de decisiones. Y la función de monitoreo y evaluación de políticas públicas no debe ser una estrategia opcional sino un mandato moral y legal de producción y uso de información. El anuncio del Presidente el 1 de marzo sobre la creación de una Agencia Federal de Evaluación va en esta dirección. Leé el artículo completo.

Las brechas digitales del coronavirusEscribe Ramiro Albrieu. Como ya se observa en forma incipiente, la transformación digital no borra las geografías; en vez de eso, crea otras, con sus propios obstáculos, límites y diferenciaciones, los cuales la política pública puede moldear si se lo propone. En el caso particular del COV-19 y el teletrabajo, un factor de contexto clave es la infraestructura digital, esto es, los activos físicos requeridos para utilizar tecnologías 3.0 o 4.0 en el hogar. Si la distribución de estos activos es desigual, también lo será la posibilidad de trabajar desde el hogar. La evidencia disponible apunta a que ese es el caso: la transformación digital se limita aún a un segmento de la población. Leé el artículo completo.

Una ventana a la cooperación metropolitanaEscribe Alejandro Sáez Reale. La fragmentación jurisdiccional y la ausencia de gobernanza metropolitana efectiva tienen costos demasiado altos para los habitantes en términos de calidad de vida y de progreso económico. A mayor fragmentación en municipalidades de un área metropolitana, menor nivel de productividad. La articulación de esfuerzos ante un enemigo común puede ser una oportunidad para generar diálogos y acciones de coordinación intermunicipal e interjurisdiccional imprescindibles para enfrentar otros desafíos que tampoco respetan límites jurisdiccionales, como el cambio climático, la movilidad sostenible, la seguridad o el acceso a un hábitat digno. Leé el artículo completo.


Las desigualdades de género al descubiertoEscriben José Florito y Matilde Karczmarckyk. Las implicancias sociales de la pandemia y de las respuestas de política ponen en desventaja a las mujeres: los sectores laborales que están haciendo frente a los casos están altamente feminizados; la posibilidad de cumplir con el aislamiento social es muy remota para quienes están inmersos en el sector informal de la economía (la informalidad incide más en las mujeres); y la suspensión de las clases y la reducción de la circulación impacta directamente sobre la carga de cuidado, que recae de forma casi exclusiva sobre las mujeres. También hay que tener en cuenta las consecuencias no intencionales del aislamiento social según lo que aprendimos de epidemias anteriores: el crecimiento de los embarazos adolescentes y la interrupción de trayectorias educativas en las mujeres. Leé el artículo completo.

Mapas y epidemiasEscriben Sebastián Lew y Melina Nacke. El mundo no será igual una vez que superemos esta crisis. Se abrirán nuevos desafíos e imperativos. ¿Seremos capaces de construir una mejor infraestructura de datos y estadísticas urbanas para aprovechar las oportunidades que brindan las geotecnologías y mejorar nuestras capacidades de análisis, toma de decisiones y alerta temprana? En Argentina se está desarrollando una aplicación para que el gobierno nacional pueda brindar información, dar resultados del test y mapear de manera colaborativa los casos georreferenciados en todo el país, con el objetivo de mejorar sus sistemas de atención y la provisión de asistencia e información. Leé el artículo completo.

Las políticas educativas en tiempos de pandemia. Escribe Alejandra Cardini. Además de la evidente crisis de salud, estamos frente a una emergencia educativa global. Esta situación requiere de atención inmediata pero con una mirada de mediano y largo plazo. El primero de marzo las medidas de interrupción de la escolarización impactaban a un 17% de la población de alumnos mundial, hoy al 73% (UNESCO). En la Argentina, 10 millones de estudiantes dejaron de asistir a clases por la pandemia. Estas nuevas condiciones ponen en jaque el derecho a la educación. Como garantes y protectores de este derecho, los estados deben actuar rápido a partir de estrategias que permitan continuar los procesos de enseñanza-aprendizaje en el hogar. Leé el artículo completo.

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