Argentina atraviesa una transformación demográfica profunda: entre 2014 y 2024, la tasa de fecundidad cayó un 49%. En este contexto, garantizar que cada niño y niña pueda desarrollarse en las mejores condiciones desde el nacimiento adquiere una importancia cada vez mayor. Para lograrlo, no alcanza con asegurar recursos económicos y servicios: también es necesario proteger el tiempo disponible para cuidar durante los primeros años de vida.

Este documento analiza las políticas de cuidado en la primera infancia, con especial atención a la lactancia y al régimen de licencias familiares. El informe muestra que cerca de la mitad de las personas trabajadoras queda excluida de las licencias por nacimiento o adopción y que existen grandes desigualdades según la inserción laboral, el sector y la jurisdicción. A partir de este diagnóstico, propone avanzar hacia un sistema más amplio, equitativo y corresponsable, que reconozca el tiempo de cuidado como una inversión fundamental en el desarrollo infantil y en el capital humano futuro del país.

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