La capacidad tecnológica de la empresa es una de las variables determinantes del desarrollo productivo de un país. De su posición tecnológica depende la productividad de la economía, su competencia en los mercados mundiales, sus posibilidades de abastecer el mercado local con productos de calidad, y de generar empleo de altos estándares que permitan mejores condiciones de vida.
Los empresarios mantienen una actitud pasiva frente a la modernización tecnológica, descuidando la formación del capital como elemento indispensable para construir una función de producción de alta competitividad. Pero modificar esa conducta requiere que el Estado argentino, que por décadas premió la inversión especulativa y castigó la productiva, tome un rol activo en políticas comprometidas: impulsar a los bancos a otorgar créditos en función del proyecto de inversión y no de las garantías reales, extender, simplificar y bajar costos de los mecanismos de leasing, o limitar el porcentaje de crédito que los bancos destinan a consumo, hasta desgravaciones tributarias agresivas para incorporar tecnología de punta.
Al inaugurar el período de sesiones legislativas en marzo de 2016, el Presidente de la Nación anunció su voluntad de impulsar “una ambiciosa reforma política” para “terminar con la boleta papel, hacer independiente el control del comicio y unificar el calendario electoral”. Luego del receso invernal, el Congreso comienza a discutir la propuesta del Ejecutivo (0018- PE-2016) que atiende centralmente el primer punto de esa agenda y propone cambiar también el mecanismo de las elecciones primarias y la forma en la que se presentan las opciones electorales.
El contexto de un Congreso plural es una oportunidad única para debatir la iniciativa en profundidad y construir consensos que la mejoren. En este documento analizamos las principales medidas propuestas en el proyecto de ley y el impacto que puede esperarse que tengan en las condiciones de la competencia política. También presentamos algunas recomendaciones para fortalecer el proyecto.
Las reformas más recientes de la formación inicial docente que tuvieron lugar en la Argentina han puesto a las prácticas docentes en el centro de la escena. Por una parte, se incrementó su relevancia curricular relativa. Por otra parte, los lineamientos curriculares buscaron dar un paso adelante en lo que hace a la integración de las instituciones formadoras con las escuelas sedes de las prácticas docentes, que denominan “escuelas asociadas. A partir de estas orientaciones, los trayectos de prácticas han sido definidos de manera diversa en cada una de las 24 jurisdicciones y para la formación de docentes de educación inicial y primaria. En ocasiones, este avance ha sido mermado en su traducción a los diseños curriculares jurisdiccionales, que otorgan poca o ninguna relevancia a las escuelas asociadas. Más allá de esto, no se ha avanzado en regulaciones específicas sobre las características de las escuelas asociadas en términos de su trabajo con la inclusión.
En el mundo existen numerosas experiencias de instituciones formadoras de docentes que han optado por asociarse con escuelas inclusivas aquellas que incluyen y enseñan a todos los alumnos respetando sus diversas necesidades, habilidades y características para la formación en la práctica profesional de los futuros maestros. Los resultados muestran que las prácticas en escuelas inclusivas promueven mejoras en tres ejes: en los saberes y el desempeño futuro de los docentes en formación; en las actitudes y disposiciones de los docentes en formación; en los logros educativos de los estudiantes de las escuelas asociadas. Las prácticas docentes en escuelas inclusivas se constituyen en una vía de mejora de la formación inicial docente y, en consecuencia, de la equidad y calidad de la educación que brindan las escuelas. Asegurar que cada docente en formación tenga la posibilidad, en el inicio de su formación, de trabajar en escuelas inclusivas bajo las condiciones y características mencionadas anteriormente, debería constituirse en objetivo de la política de formación docente, en aras de promover un aprendizaje de calidad para todos.