Primera infancia en Argentina: políticas a nivel nacional

Para ello, en el primer aparatado se define en qué consiste un enfoque de derechos y cuál es el marco normativo en el cuál se desarrollan las políticas de primera infancia en Argentina. En los cuatro apartados siguientes se analizan, para cada una de esas cuatro dimensiones: el marco de derechos, la institucionalidad y el marco de cobertura del sector en la Argentina, y las principales políticas nacionales. En cada caso, se analizan los objetivos de las intervenciones, su alcance y su diseño institucional. Finalmente, el último apartado presenta los avances y desafíos en materia de integralidad que enfrenta nuestro país, incluyendo un análisis de la fragmentación actualmente existente. Además, en los anexos se presentan una serie de fichas de sistematización de cada uno de los programas y de las principales leyes nacionales, con mayor información.

Experiencias Valiosas con uso de TIC en las escuelas públicas de la Provincia de Buenos

El potencial transformador de la introducción de las TIC en educación es aún más relevante en caso del nivel secundario, donde sus usos significativos en el aula y fuera de ella pueden ser capaces de atraer, retener y apasionar a los alumnos por su conexión con la realidad y los intereses de la juventud; también por su relación directa con el mundo del trabajo y por su capacidad para aceitar la gestión pedagógica, permitiendo un seguimiento personalizado y a tiempo de las trayectorias de los alumnos. 

Lograr introducir las TIC en la escuela a través de proyectos significativos es un objetivo difícil de alcanzar para muchos equipos docentes. Sin embargo, hay docentes que -acompañados por buenas gestiones directivas- pudieron lograrlo: supieron recibir y decodificar pedagógicamente el caudal de novedades que significan las TIC, para convertirlas en proyectos transformadores de la vida de sus alumnos.

Acá le dejo el gobierno: claves para una transición presidencial efectiva

El 10 de diciembre tendrá lugar uno de los mayores cambios de elenco de gobierno en la historia democrática de la Argentina reciente. Tras un ciclo político de 12 años, la elección presidencial inaugura un período de transición de enorme magnitud e importancia estratégica para la calidad de lo público. Con independencia del signo político del Ejecutivo electo, la transición debe ser planificada para que el nuevo elenco tenga información relevante sobre todas las áreas de gobierno y un contexto de colaboración que ponga la continuidad estatal por encima de cualquier imperativo partidario.

Según estimaciones del GPS del Estado 2015 (ASAP-CIPPEC), el número de cargos que podrá designar el presidente sin necesitar la intervención de otro poder se acerca a los 1000 funcionarios. Esta cifra abarca al elenco político que acompaña al Presidente de la Nación e incluye al gabinete de ministros, secretarios y subsecretarios, titulares de organismos descentralizados y empresas públicas, y directores de otros entes y empresas con participación del Estado. A este número se suman otros cargos que tienen el potencial de generar nuevas designaciones o de ser refrendados, como los jefes de las Fuerzas Armadas y los embajadores políticos. También existen posiciones de representación internacional, en las cuales el Estado argentino puede refrendar a los titulares actuales (por ejemplo, organismos internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional, entre otros).

Los estudios en torno a las transiciones de gobierno en América Latina son escasos (con la excepción de Brasil y México), en contraste con la abundancia de análisis sobre transiciones de régimen político. La situación es distinta en los Estados Unidos, donde las transiciones de gobierno dieron lugar a una abundante literatura académica y análisis político institucional (ver recursos al final del documento).

Este documento intenta ser un aporte en ese sentido: presenta a) antecedentes nacionales y subnacionales de transiciones de gobierno; b) un análisis comparado con la experiencia internacional; c) el rol de las transiciones en la agenda de los aspirantes al gobierno, y d) conclusiones y recomendaciones de cara a la transición presidencial que finaliza el 10 de diciembre.

Preparar la transición y dimensionar su importancia, en tanto expresión de la alternancia como mecanismo de oxigenación de ideas y equipos de gobierno, supone un desafío y una oportunidad para los aspirantes a la presidencia. Sin embargo, la responsabilidad de lograr una transición de gobierno exitosa también alcanza al gobierno saliente, que debe asegurar los medios operativos, políticos y simbólicos para transitar el camino de la transición con la calidad que la continuidad del Estado merece.

Transparencia presupuestaria nacional 2015. La Argentina se ubica en el puesto 25 del ranking mundial

La Argentina obtuvo 59 puntos en el índice, de un máximo posible de 100. Esto la ubica en el puesto número 25 del ranking mundial de transparencia presupuestaria (15 puestos por encima de su última edición en 2012). Su calificación es considerablemente más alta que el puntaje promedio global de 45 puntos. En Sudamérica se ubica tercera, luego de Brasil (77 puntos) y de Perú (75 puntos) y supera a otros países como Chile (58 puntos), Colombia (57 puntos), Ecuador (50 puntos), Bolivia (17 puntos) y Venezuela (8 puntos). 

Este documento explica qué es y cuál es la metodología de la Encuesta de Presupuesto Abierto, que permite llegar a la conformación del Índice de Presupuesto Abierto (IPA). Además profundiza en los resultados que obtuvo la Argentina, lo que incluye su evolución desde 2006 y una comparación con el contexto regional y mundial. Por último, explicita algunas iniciativas concretas para profundizar la transparencia presupuestaria en el país.

De la mano del endeudamiento y el pulmotor del Banco Central: el proyecto de Presupuesto 2016

El Proyecto de Presupuesto Nacional 2016 (PPN 2016) continua la tendencia observada en los últimos años a desvirtuar el rol del presupuesto como uno de los principales instrumentos de política económica. Exhibe los mismos rasgos de PPN anteriores: proyecciones macroeconómicas poco realistas y subestimaciones marcadas de ingresos y gastos.

El PPN 2016 proyecta un escenario de crecimiento moderado e inflación en baja para 2015 de imposible cumplimiento, en un contexto de apreciación cambiaria, ausencia de financiamiento internacional y deterioro de los principales indicadores de actividad económica.

CIPPEC estima que en 2015 el déficit fiscal podría alcanzar los $388.000 millones, una cifra un 30% superior al desequilibrio estimado por el PPN 2016. Mientras el PPN proyecta una suba de los ingresos del 21% y un crecimiento del gasto del 16% para el año próximo, los recursos crecen al 29% y el gasto al 40% anual en los primeros 8 meses del 2015, de acuerdo a las estimaciones de CIPPEC.