Cómo llegamos al 14-N

Publicado en noviembre de 2021

El próximo domingo 14 de noviembre se eligen 127 bancas en la Cámara de Diputados, junto con 24 escaños en el Senado correspondientes a ocho provincias. Además, en algunas provincias se renovarán parte de la legislatura provincial y cargos municipales, a lo que se suma la elección a gobernador en Santiago del Estero.

Las listas con las que los votantes se encontrarán en el cuarto oscuro son el resultado de las elecciones primarias de septiembre. Las primarias cumplen la función de seleccionar los candidatos y candidatas que competirán en la elección general, permitiendo que los partidos resuelvan sus internas por medio de mecanismos transparentes. Y, al mismo tiempo, cumplen la función de filtrar la oferta electoral, descartando a las fuerzas que no llegaron a un caudal electoral mínimo (1,5% de los votos válidamente emitidos).

No obstante, las primarias también adelantan la distribución de fuerzas de cara a la elección general. El Frente de Todos sufrió un duro revés electoral, frente al que el gobierno respondió con una reestructuración del gabinete. Juntos por el Cambio fue el gran ganador de la jornada, y ha quedado en una muy buena posición para quitarle al peronismo el control de ambas cámaras legislativas.

Tal como se discute en el podcast del equipo de Instituciones Políticas de CIPPEC, la imagen de las PASO como una encuesta pre-electoral se refuerza cuando su función en la selección de candidaturas es limitada y pocas agrupaciones presentan competencia interna. Este año ha sido, en ese aspecto, diferente: las PASO fueron particularmente competitivas en comparación con primarias anteriores. De la totalidad de las agrupaciones que se presentaron, un 28% tuvo competencia interna. Y de esas, más de un cuarto fueron competitivas, es decir, tuvieron internas con menos de 10 puntos de diferencia entre las dos listas más votadas. Sólo en 2013 se registraron niveles de competencia comparables a las de este año.

 

Un panorama del escenario nacional

De las 21 provincias en donde compitieron ambas fuerzas, Juntos por el Cambio superó al Frente de Todos en 15 jurisdicciones. El peronismo, por su parte, sólo pudo imponerse en 8 provincias, incluyendo dos en donde Juntos por el Cambio no participó.

Los mapas representan el porcentaje de votos válidos obtenidos por cada frente en cada una de las provincias, en la nominación de candidatos y candidatas a la Cámara de Diputados. Las provincias en blanco indican los distritos donde no presentaron candidatos o donde los principales componentes de la alianza compitieron en listas separadas: el Frente de Todos, por un lado, no compitió en Santiago del Estero; mientras que el PRO y la UCR, por otro lado, fueron separados en La Rioja y San Luis.

El Frente de Todos obtuvo sus mejores resultados en algunas provincias del NOA. El peronismo en Catamarca, que lleva a la ex gobernadora y actual diputada nacional Lucía Corpacci como primera candidata a senadora nacional, logró imponerse por 24 puntos, dejándolo en una inmejorable posición para conservar todas las bancas que pone en juego en ambas cámaras. En La Rioja, las tres listas que compitieron en la primaria del peronismo sumaron casi el 54 por ciento de los votos, con 30 puntos de ventaja sobre Cambia La Rioja, lo cual le podría permitir quedarse con las dos bancas en disputa, ganando así un escaño. El peronismo también se impuso con claridad en Tucumán, donde sus listas alcanzaron casi el 50% de los votos, con 14 puntos de ventaja sobre Juntos por el Cambio, resultado que le permitiría defender todas las bancas que renueva este año. 

Juntos por el Cambio, por su parte, logró su mejor performance en algunas provincias mesopotámicas y en jurisdicciones de la franja central del país. Tras una victoria contundente en las elecciones provinciales de agosto, Eco + Vamos Corrientes se impuso por 26 puntos en las primarias correntinas, lo que le permitiría quedarse con dos de los tres escaños en juego en Diputados y casi garantiza que le quite una banca al Frente de Todos en el Senado. 

En el caso de Entre Ríos, las tres listas de la alianza combinaron 53% de los votos; con Rogelio Frigerio, ex ministro del Interior de la Nación, como primer candidato a diputado nacional, Juntos por Entre Ríos conservaría las tres bancas que pone en juego. También tuvo grandes performances en La Pampa, Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, donde sus listas combinaron entre 47.5 y 50.2% de los votos, repitiendo los buenos rendimientos vistos en la zona central del país en años recientes.

 

Los resultados vistos desde 2019

La comparación de los resultados de las elecciones primarias con los resultados de las presidenciales de 2019 brinda otro ángulo de análisis. El Frente de Todos perdió millones de votos respecto a 2019, pero esos cambios no fueron uniformes a lo largo del territorio, del mismo modo que tampoco fueron uniformes los progresos hechos por Juntos por el Cambio.

Los gráficos presentan la relación entre el porcentaje de votos obtenido en las elecciones por Alberto Fernández y Mauricio Macri y el porcentaje de votos de (la suma de todas las listas de) sus dos frentes en las elecciones primarias para la nominación de candidatos y candidatas para la Cámara de Diputados. La recta de regresión representa un desplazamiento uniforme: dada la performance nacional, para tantos votos en 2019, se esperarían otros tantos votos en 2021. Las observaciones por encima de la recta de regresión indican provincias en donde el partido obtuvo más votos de los esperados, de acuerdo a la performance observada en 2019; mientras que las observaciones por debajo indican distritos donde el partido rindió por debajo de lo esperado.

El Frente de Todos sufrió un retroceso generalizado en todo el país y estuvo, en promedio, 16.1 puntos por debajo de su performance en las elecciones presidenciales pasadas. Esta fue una retracción enorme en un período de apenas dos años. Sin embargo, ese retroceso no fue homogéneo. El peronismo en La Rioja no sólo no perdió votos, sino que obtuvo 6.4 puntos más que dos años atrás, quedando 21 puntos por encima de lo esperado. El peronismo en Catamarca mantuvo su caudal electoral (-0.1% respecto a 2019), lo cual, en un contexto de masivo retroceso, representó 17 puntos por encima de lo esperado. Por el contrario, el peronismo sufrió sus peores reveses en Santa Cruz (-32.8%), Neuquén (-32.0%) y Rio Negro (-31.5%), donde quedó entre 14 y 17 puntos por debajo de lo esperado.

El retroceso del Frente de Todos no se reflejó en una mejora generalizada de la principal fuerza de oposición. Por el contrario, Juntos por el Cambio mantuvo en términos generales su caudal electoral y sólo estuvo, en promedio, 1.1 puntos por encima de las elecciones de 2019. Las mejores performances relativas ocurrieron en Corrientes (+18.3% respecto a 2019) y La Pampa (+12.5%), donde Juntos por el Cambio estuvo 18 y 11 puntos por encima de lo esperado, respectivamente. Al mismo tiempo, Juntos por el Cambio rindió significativamente por debajo de su performance dos años atrás en provincias con partidos locales fuertes, tales como Neuquén (-18.8%) y Misiones (-15.6%), donde estuvo entre 18 y 20 puntos por debajo de lo esperado.

 

Una mayor presencia de mujeres en las listas

Las elecciones de este año son la segunda oportunidad en que las listas deben tener una composición paritaria. Sin embargo, la asignación del primer lugar de la lista, tanto en las elecciones primarias de septiembre como en las elecciones generales de noviembre, quedó mayormente en poder de hombres. Aun así, se ha observado una significativa disparidad entre provincias.

Cuatro de las cinco listas de candidatos y candidatas a Diputados en Tucumán y Chubut están encabezadas por mujeres. La Pampa y Rio Negro completan el grupo de cuatro provincias donde la mitad (o más) de las listas llevan una mujer en primer lugar. En el otro extremo, todas las boletas en Chaco y Formosa estarán encabezadas por un hombre, a las que se suman las provincias de Salta, Misiones y Santa Cruz, donde las listas encabezadas por mujeres no superan el 20%. 

La composición de las listas, en comparación con lo ocurrido dos años atrás, presenta un escenario un poco más inclusivo, aunque los progresos han sido lentos: en promedio, 35.2% de las boletas llevarán una mujer en el primer lugar, contra apenas el 23.9% en 2019: esto se traduce en un aumento de 11.3 puntos porcentuales. Los incrementos más grandes ocurrieron en Tucumán y Chubut, seguidos de Santa Fe y La Rioja, en ese orden; pero al mismo tiempo, se observaron retrocesos sustantivos en Chaco, Tierra del Fuego y Santiago del Estero.

 

Una elección con muchos votantes disponibles

La participación electoral en las primarias fue baja. Por un lado, esta baja asistencia se debe a las características de la elección: una primaria en la que además se renuevan legisladores, y no cargos ejecutivos. La literatura comparada ha indicado en repetidas oportunidades que la relevancia de la elección influye en el interés de los ciudadanos en participar, y por ese motivo, aun cuando el voto es obligatorio, la participación ha sido en general más baja en las PASO que en las elecciones generales. Pero, por otro lado, esta elección ocurrió en un contexto inusual: esa baja participación ocurrió en un contexto epidemiológico que, aun cuando se encontraba en franca mejoría, generaba cierta preocupación en la ciudadanía.

La participación alcanzó el 79.1% del padrón en Tucumán, y se ubicó por encima del 70% en Neuquén, Mendoza, Entre Ríos y Tierra del Fuego. Sin embargo, en el extremo opuesto, la participación llegó a sólo 58.4% del padrón en Salta: apenas más de la mitad de los votantes asistieron a los centros de votación. Y no muy lejos se ubicaron Chaco, La Rioja, Córdoba y Santa Cruz, todas con una participación por debajo de 64%.

Entre quienes no fueron a votar, quienes votaron por partidos que no pasaron el umbral mínimo, y quienes no votaron a ningún partido político, se conforma un bloque de “votantes disponibles” significativamente numeroso. A lo largo de estos últimos dos meses, partidos y candidatos no sólo han intentado seducir a los votantes ajenos, sino también (y quizás especialmente) movilizar y atraer a ese grupo de votantes disponibles. Seducir a individuos que, en las primarias, ya habían decidido su voto por un partido siempre es una tarea difícil, en especial en un período tan corto, en el que sus opiniones y percepciones sobre el contexto político probablemente no hayan cambiado. En cambio, ese conjunto de votantes disponibles presenta la oportunidad de influir en individuos que recién se están formando una opinión.

El gráfico ofrece una idea de la magnitud de ese grupo en cada provincia, usando la elección de Diputados como referencia. Primero, en comparación con las elecciones presidenciales pasadas, con independencia de cuáles sean las razones, la participación fue en promedio 12.3 puntos más baja. Mientras en provincias como Tucumán y Tierra del Fuego esa caída fue menor a cuatro puntos, en otras provincias, como por ejemplo La Rioja, Salta y Jujuy, se observó una caída de casi 18 puntos. La diferencia de participación entre las elecciones presidenciales y las primarias de septiembre es indicada en gris oscuro en el gráfico. 

Segundo, los votos a partidos que no pasaron el umbral representan, en promedio, apenas un 0.8% del padrón. Sin embargo, en una provincia ese bloque de votantes es particularmente grande: en Buenos Aires, de las 25 fuerzas que compitieron en las primarias, solo 6 competirán en la elección general, lo que deja huérfanos a 5.7% de los empadronados. Y en Formosa, donde el opositor Frente Estamos con Vos retiró su lista, queda disponible un bloque aún más grande (12.9%). En tercer lugar, los votos blancos y nulos equivalen en promedio a 5.0% del padrón electoral, pero detrás de ese promedio se esconden diferencias provinciales notables. Mientras en Formosa y Ciudad de Buenos Aires esos votantes suman apenas 2%, en Mendoza llegaron al 10.4% del padrón. La suma de estos dos últimos grupos es indicada en gris claro.

En conjunto, se trata de una masa de votantes importante, pero también más grande de lo usual. Y para atraer a esos votantes, los partidos han dedicado esfuerzos sustantivos durante toda la campaña.

Autor


Santiago Alles

Consultor de Instituciones Políticas

Relacionados


Ver más

Debate sobre la boleta única papel en el Senado de la provincia de Buenos Aires

Ver más

El podcast de CIPPEC #3: Boleta única en papel

Ver más

El Podcast de CIPPEC. Episodio 3: Boleta única en papel.

Ver más

Claves para pensar un cambio en el instrumento de votación a nivel nacional: hacia la boleta única papel en Argentina

Ver más

El camino hacia la Boleta Única en Argentina

Ver más

Boleta única de papel: un debate sobre cómo seguir fortaleciendo la democracia

Ver más

El debate sobre la forma en que votamos es un debate sobre la equidad en el acceso al sufragio y la competencia electoral

Ver más

“Juventudes argentinas y prioridades de política pública”: una iniciativa de CIPPEC y UNICEF Argentina con IDEA Internacional

Ver más

Juventudes argentinas y prioridades de política pública

Ver más

Un juez o jueza que no parece independiente está minando la confianza pública en las instituciones

    Recibí novedades