Las mujeres en el Congreso tras la Ley de Paridad

Publicado en noviembre de 2021

El movimiento feminista es posiblemente la fuerza más transformadora de la política argentina reciente: alcanzó niveles de masividad impensados en los últimos años, introduciendo en la agenda política nuevos temas y nuevas perspectivas para abordarlos. La incorporación de mujeres en cargos electivos, sin embargo, fue un proceso más lento, tanto en el nivel nacional como provincial. El ritmo lo marcaron los cambios en las instituciones electorales.

El número de mujeres electas en la Cámara de Diputados se mantuvo en todo momento debajo del 6,5% durante los primeros años después de la transición. Tal número no sólo es escaso visto desde el presente, sino que también lo era en comparación con el número de legisladoras electas durante los 50s, tras la adopción del sufragio femenino. La primavera democrática no había alcanzado la mitad de la ciudadanía, lo que impulsó demandas de transformación institucional. La adopción de la Ley de Cupos fue el resultado del trabajo y militancia del movimiento de mujeres, y una respuesta a esas demandas de inclusión. La ley estableció que las listas de candidatos y candidatas debían estar integradas por al menos un tercio de mujeres y que ellas debían estar ubicadas en posiciones “con posibilidad de resultar electas”. El número de diputadas se quintuplicó de inmediato: el promedio de mujeres electas por renovación pasó de 4,9% a 25,5%.

Proporción de Mujeres Electas en la Cámara de Diputados. Argentina, (1983-2021).

Fuente: CIPPEC, en base a datos de CNE

 

A fines de la década, el Decreto no. 1246/00 reforzó la reglamentación de la ley, facilitando el rechazo de las listas que incumplieran la cuota establecida. La proporción de mujeres electas pasó de 25,4% en 1999 a 38,5% en 2007; no obstante, tras esa elección, ese crecimiento incremental se detuvo. El promedio del periodo 2001-2017 fue casi 10 puntos más alto que el observado en las cuatro elecciones anteriores, pero el efecto del diseño institucional ya no impulsaba nuevos progresos. En este contexto, a fines de 2017, diputadas y senadoras de partidos de diferente signo se movilizaron de forma concertada por la adopción de la Ley de Paridad, por la cual las listas debían contener hombres y mujeres en partes iguales, ordenados alternadamente. Tras su adopción, la proporción de diputadas electas pasó, en promedio, de 35,2% a 44,4%.

La composición del Senado tuvo, por su parte, una evolución diferente. Las cuotas de género recién comenzaron a utilizarse en la renovación de 2001, cuando senadores y senadoras dejaron de ser electos y electas por las legislaturas provinciales. Y dado que cada partido nomina sólo dos candidatos/as, la Ley de Cupos imponía de facto una integración paritaria. A lo largo de estas dos décadas, la proporción de senadoras electas fue en promedio 37,8%, con pequeñas oscilaciones siempre entre 33,3% y 41,7%.

Las elecciones de este año fueron la segunda oportunidad en que las listas debieron estar compuestas por hombres y mujeres en partes iguales: a partir de diciembre, la totalidad de la Cámara de Diputados habrá sido electa bajo la Ley de Paridad. No obstante, aun cuando la mitad de los/as candidatos/as sean ahora mujeres, el lugar que ellas ocupan en la lista tiene una influencia significativa en el número de mujeres que efectivamente accede a cargos. El primer lugar de la lista en la mayoría de los casos, tanto en las primarias como en las elecciones generales, fue ocupado por un hombre. Esto ha resultado en que aún más de la mitad de los cargos siguen en poder de hombres.

A continuación, presentamos un resumen de cómo se compusieron las listas de candidaturas en la renovación de este año, un balance del número de mujeres electas, y un resumen de los cambios netos en la composición de las delegaciones de cada provincia, para ambas cámaras del Congreso de la Nación. 

 

Más mujeres en la Cámara de Diputados

Este año se eligieron 127 diputados y diputadas. Todas las provincias renovaron la mitad de sus lugares en la Cámara, no obstante, el número de escaños que elegía cada una de ellas varia notablemente de una jurisdicción a otra: mientras Buenos Aires renovó 35 bancas, cinco provincias (Formosa, La Rioja, Río Negro, Chubut y Tierra del Fuego) elegían sólo dos.

El primer lugar de la lista ofrece siempre las mejores oportunidades para ser electo. Este año casi la mitad de los diputados y diputadas electos (44,1%), junto con dos tercios de los senadores y senadoras electos, ocuparon el primer lugar en la lista. Y la influencia de la posición es especialmente importante en los distritos más pequeños, donde los partidos forzosamente eligen pocos cargos.

La Ley de Paridad, no obstante, no incluye ninguna disposición sobre quién debe encabezar la boleta. Y en los hechos, la asignación del primer lugar de la lista, tanto en las elecciones primarias de septiembre como en las elecciones generales de noviembre, quedó mayormente en poder de hombres.

Porcentaje de listas encabezadas por mujeres. Cámara de Diputados, 2021: Elecciones generales.

 

Fuente: CIPPEC, en base a datos de CNE

 

Cuatro de las cinco listas de candidatos y candidatas a Diputados en Tucumán y Chubut estuvieron encabezadas por mujeres; al tiempo que La Pampa y Rio Negro completan el grupo de cuatro provincias donde la mitad (o más) de las listas llevaron una mujer en primer lugar. En el otro extremo, todas las boletas en Chaco y Formosa estuvieron encabezadas por un hombre, a las que se suman las provincias de Salta, Misiones y Santa Cruz, donde las listas encabezadas por mujeres no superaron el 20%. 

La composición de las listas, en comparación con lo ocurrido dos años atrás, presenta un escenario un poco más inclusivo, aunque el progreso ha sido lento: en promedio, 35,2% de las boletas llevaron una mujer en el primer lugar, contra apenas 23.9% en 2019, lo que representa un aumento de 11,3 puntos porcentuales. Los incrementos más grandes ocurrieron en Tucumán (+80%) y Chubut (+60%), seguidos de Santa Fe (+44%) y La Rioja (+40%); pero, al mismo tiempo, se observaron retrocesos sustantivos en Chaco (-50%), Tierra del Fuego (-38%) y Santiago del Estero (-32%).

Mujeres electas según provincia. Cámara de Diputados, 2021: Elecciones generales.

Fuente: CIPPEC, en base a datos de CNE

 

Según los datos del escrutinio provisorio, en esta renovación 59 mujeres fueron electas diputadas (46,5%), lo que constituye el porcentaje más alto de mujeres electas en la historia de la Cámara, más de cuatro puntos porcentuales por encima del récord de dos años atrás. La Ley de Paridad parece haber establecido un nuevo piso, nueve puntos por encima del promedio del periodo anterior.

Chubut es la única provincia donde todas las bancas en juego quedaron en manos de mujeres: Ana Clara Romero, de Juntos por el Cambio, y Maria Eugenia Alianiello, del Frente de Todos. Dos tercios de los escaños fueron ganados por mujeres en otras cuatro provincias, y en total, diez provincias eligieron mujeres para al menos la mitad de los lugares. En el otro extremo, Formosa y Rio Negro no eligieron ninguna mujer.

Cambio neto en el porcentaje de Diputadas según provincia. Cámara de Diputados, 2021: Elecciones generales.

Fuente: CIPPEC, en base a datos de CNE

 

El próximo período legislativo se iniciará con seis diputadas más: 53 diputadas completan su mandato en diciembre próximo, y 59 ingresarán a la Cámara, lo que resultará en el mayor número de legisladoras que el cuerpo haya tenido alguna vez.

De las ocho provincias que incrementaron el número de legisladoras, San Juan es el distrito que vivió el incremento relativamente más significativo, tras elegir dos diputadas. Tanto la provincia de Buenos Aires como la Ciudad de Buenos Aires incorporarán también dos diputadas más cada una, sobre una delegación más numerosa. Cuatro provincias, en cambio, comenzarán la próxima sesión con menos mujeres: Río Negro, Corrientes, Chaco y Entre Ríos. En particular, los dos escaños rionegrinos en juego, ambos ocupados por mujeres, ahora serán ocupados por hombres.

 

Continuidad en la composición del Senado

A diferencia de la Cámara de Diputados, el Senado se renueva en tercios: cada provincia elige la totalidad de sus bancas cada seis años. Las ocho provincias que eligieron senadores y senadoras en este ciclo electoral renovaron escaños electos en 2015. Cada provincia elige tres senadores/as, y esos tres lugares se reparten entre los dos partidos más votados, lo que hace que la composición por sexo oscile en un rango estrecho: cada provincia elige como mínimo una senadora y como máximo dos. Al elegirse en distritos pequeños, en el Senado se exacerba el impacto de la posición en las listas. Así, que el número de senadoras no sea el mínimo depende de que haya mujeres que sean primeras candidatas, y eso ocurrió en una minoría de las listas que compitieron este año.

Porcentaje de listas encabezadas por mujeres. Senado, 2021: Elecciones generales.

Fuente: CIPPEC, en base a datos de CNE

 

De los ocho distritos que renovaron bancas, únicamente en la provincia de Santa Fe más de la mitad de las listas estuvieron encabezadas por mujeres (66,7%). Detrás se ubicaron Córdoba y La Pampa, con un 42,8% y 40% de listas encabezadas por mujeres, respectivamente. En el extremo opuesto, ninguna de las cinco listas que compitieron en la provincia de Tucumán tuvieron una mujer en el primer lugar mientras que, en Chubut y Catamarca, las listas encabezadas por mujeres no pasaron del 20%.

Mujeres electas según provincia. Senado, 2021: Elecciones generales.

 

Fuente: CIPPEC, en base a datos de CNE

 

En esas ocho provincias fueron electas 10 senadoras, sobre los 24 escaños en juego (41,6%), el mismo número que hace seis años. Córdoba y Mendoza fueron las provincias que eligieron más mujeres: las cordobesas Carmen Alvarez (Juntos por el Cambio) y Alejandra Vigo (Hacemos por Córdoba), junto con las mendocinas Mariana Juri (Juntos por el Cambio) y Anabel Fernández Sagasti (Frente de Todos), quien reelige su banca, serán senadoras a partir de diciembre próximo. Las restantes seis provincias sólo eligieron una mujer.

Cambio neto en el porcentaje de Senadoras según provincia. Senado, 2021: Elecciones generales.

 

Fuente: CIPPEC, en base a datos de CNE

 

Únicamente la provincia de Córdoba tendrá más senadoras en la próxima sesión, mientras que otras cinco provincias (Catamarca, Chubut, Corrientes, La Pampa y Mendoza) tendrán el mismo número de su composición actual. Por el contrario, Santa Fe y Tucumán tendrán una senadora menos que antes de la elección. Las santafesinas María de los Ángeles Sacnun, que no logró su reelección, y Maria Alejandra Vucasovich, quien asumió su banca en julio pasado en reemplazo del fallecido Carlos Reutemann, terminan sus mandatos, e ingresará al recinto Carolina Losada (Juntos por el Cambio). Las tucumanas Silvia Elías de Pérez y Beatriz Mirkin dejarán sus bancas en diciembre y serán relevadas por Sandra Mendoza (Frente de Todos).

El siguiente período legislativo en el Senado comenzará con una senadora menos en comparación con la composición actual. Contra las once mujeres que completan su mandato, ingresarán diez, lo que contrasta con lo sucedido en la Cámara de Diputados, donde el número de mujeres será mayor.

*  *  *

El Congreso tendrá más mujeres que nunca. La adopción de la Ley de Paridad incrementó la elección de diputadas unos 9 puntos porcentuales respecto al promedio del periodo anterior, y el recinto quedará muy cerca de estar compuesto en partes iguales por hombres y mujeres. El Senado, en cambio, no tendrá cambios significativos, manteniendo casi el mismo número de senadoras que antes de la elección.

Las reformas anteriores indican que los efectos sobre la composición ocurren relativamente rápido y fijan un nuevo piso más alto, tras lo cual esos progresos tienden a estancarse. La Ley de Paridad tuvo resultados visibles pero, aun así, subsiste una brecha de entre 10 y 12 puntos en la elección de hombres y mujeres en la Cámara de Diputados, y una brecha de alrededor de 20 puntos en el Senado. Si los progresos vuelven a estancarse tras dos o tres elecciones, lo cual es probable vista la experiencia anterior, el movimiento de mujeres deberá centrar su mirada en alcanzar una distribución paritaria de las cabezas de lista; cualquier otra reforma tendrá efectos marginalmente pequeños sobre la composición actual del Congreso.

Mientras tanto, la composición de otros órganos ha recibido sustantivamente menor atención, aun cuando las oportunidades de hacer progresos son significativamente mayores. Hoy tanto la Corte Suprema como los principales tribunales del país están integrados por muchos más hombres que mujeres, del mismo modo que tanto los ministros/as, secretarios/as y subsecretarios/as del Poder Ejecutivo son mayormente hombres. Extender los principios paritarios a esas esferas institucionales tendría efectos más penetrantes sobre el contenido e implementación de las políticas públicas que nuevas correcciones en las reglas electorales.

Autores


Santiago Alles

Consultor de Instituciones Políticas

Manuel Bertazzo

Analista de Instituciones Políticas

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