La transformación de la secundaria en foco: el caso de Pernambuco en Brasil


La secundaria es la última etapa educativa por la que transita la mayoría de la población latinoamericana. Tiene el potencial de promover aprendizajes profundos para que los y las jóvenes desarrollen un proyecto de vida pleno. Sin embargo, muchos sistemas educativos de la región enfrentan dificultades para garantizar trayectorias escolares completas y aprendizajes de calidad para todas y todos.

El formato tradicional de la secundaria se muestra inadecuado y existe consenso sobre la necesidad de su transformación. Los gobiernos nacionales y subnacionales de América Latina están ensayando políticas para hacer frente a este desafío. Cada uno es un laboratorio en el que se experimentan distintas innovaciones. Algunos de ellos se destacan por lograr mejoras en las trayectorias y en los aprendizajes con equidad, aún en contextos desafiantes.

La política de transformación de la Enseñanza Media de Pernambuco (Brasil) es uno de ellos. A pesar de ser uno de los estados más pobres del país, en tan solo 10 años logró mejoras extraordinarias. Pasó de ocupar en el 2007 el puesto 22° en el IDEB, (índice que mide el desarrollo de la Educación Básica en Brasil) a alcanzar el 1° puesto en 2015 y el 3° en 2017. Las trayectorias de sus estudiantes mejoraron significativamente. Entre el 2007 y el 2018, el porcentaje de jóvenes de 15 a 17 años en el nivel medio prácticamente se duplicó. El abandono disminuyó drásticamente de 24% a 1,2% y la repitencia también se redujo hasta alcanzar a menos del 5% de estudiantes. Esto provocó un aumento vertiginoso de la promoción que escaló de 67,8% a 94% y de la cantidad de jóvenes que terminan el nivel, que en el 2019 representó a casi el 70% de personas de 19 años. Los aprendizajes de Portugués y de Matemática también mejoraron. El desempeño de los y las estudiantes de nivel medio de Pernambuco pasó de ser uno de los más bajos del país a encontrarse ligeramente sobre la media en el 2017.

Además, logró estas mejoras asegurando la menor diferencia entre los resultados de aprendizaje de los grupos de estudiantes del quintil más pobre y del quintil más rico de su población, en comparación con otros estados de Brasil. Pernambuco revirtió su magra situación inicial y en 10 años logró mejorar las trayectorias escolares y los aprendizajes, reduciendo las brechas de desigualdad. A todas luces, es un caso que amerita ser explorado en profundidad. El presente documento viaja a Pernambuco para analizar las principales políticas para la Enseñanza Media implementadas.

En 2007, a partir de un cambio de gobierno, se impulsó una reforma profunda del modelo de gestión de todas las áreas estatales y se definió al área de Educación como una prioridad. Se establecieron metas, procesos de monitoreo a cargo de la gobernación y de la Secretaría de Educación y Deportes y acciones concretas para cumplirlas.

La primera estrategia constó en reformar aspectos estructurantes del sistema educativo con un alcance sistémico. En relación con el modelo de gestión, se implementaron políticas dirigidas a afirmar una cultura orientada a resultados de mejora de las trayectorias escolares y los aprendizajes de estudiantes. Las iniciativas desarrolladas con este fin son: un sistema de información y gestión robusto, una evaluación censal y anual de aprendizajes, un sistema de metas de mejora e incentivos monetarios y simbólicos, el alineamiento de las estrategias de mejora de los tres niveles de gobierno (secretaría, gerencias regionales y escuelas), dispositivos de aprendizaje mutuo entre equipos escolares, instancias de formación obligatorias para quienes ocupan cargos de gestión y un índice de eficiencia para promover una mejor distribución de los recursos.

En relación con el currículum, se llevó a cabo una reforma que procuró proveer orientaciones claras y concretas para consolidar una visión común sobre las expectativas de aprendizaje en cada espacio de conocimiento. La implementación en las aulas se afianzó a través de la puesta a disposición de recursos de apoyo a la enseñanza, el alineamiento de la formación docente continua y el uso de herramientas digitales.

La segunda estrategia tuvo como objetivo expandir el modelo de Educación Integral como una política pública a gran escala. Se optó por un esquema de conversión gradual de escuelas regulares preexistentes a escuelas de tiempo integral (ETI) para asegurarun acompañamiento cercano del equipo de la secretaría ejecutiva y la sustentabilidad económica. Las ETI se proponen poner el proyecto de vida de los y las jóvenes en el centro del proyecto educativo. Para llevar a la práctica este ideal, extienden la jornada escolar e implementan una serie de dispositivos de enseñanza y de aprendizaje innovadores que buscan modificar los vínculos tradicionales entre estudiantes y docentes. Además, crean condiciones de trabajo diferenciadas para el equipo pedagógico, y amplían la infraestructura y el equipamiento.

Al comparar la evolución entre 2008 y 2011 de una cohorte de escuelas que se transformaron a tiempo integral en el 2009 con escuelas que se mantuvieron en la modalidad regular, se observa que, en solo tres años, las ETI disminuyeron el abandono casi un 90%, redujeron la repitencia un 23% y aumentaron la graduación un 26%. En comparación con las regulares, las ETI finalizaron con 15,4 puntos porcentuales más de aprobación, 10,7 puntos menos de abandono y 5,4 menos de repitencia. Las diferencias también se verifican en los aprendizajes de Portugués y Matemática, áreas en las que las escuelas integrales tienen un mejor desempeño que las escuelas semi integrales y regulares. Además, el impacto de asistir a una ETI parece trascender la etapa escolar y afectar el proyecto postsecundario de las y los jóvenes. Los resultados de una investigación de la Fundación Getulio Vargas (2019) muestran que quienes finalizaron sus estudios en una escuela integral tienen mayores probabilidades de acceder al nivel superior y de obtener un ingreso económico más alto en su trabajo. También, que entre quienes se gradúan de ETI se reducen en las brechas de desigualdad por color de piel y por género.

El gobierno de Pernambuco logró impulsar su política de transformación de la Enseñanza Media capitalizando algunas condiciones de partida, desarrollando una propuesta de transformación afín a distintos factores de contexto y creando nuevas condiciones que fortalecieron la sostenibilidad de la propuesta y favorecieron la puesta en marcha de procesos de mejora continua. Comprender la experiencia de Pernambuco puede ser una fuente valiosa de inspiración y aprendizaje para quienes deseen impulsar procesos de transformación de la secundaria a gran escala en otros territorios.

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