Modernizar la Cámara de Diputados: Adaptaciones durante la pandemia


Publicado en mayo de 2021

El 13 de mayo del 2020, la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina (HCDN) tuvo su primera sesión remota de la historia. La sanción de los protocolos para su funcionamiento remoto fue un hito. Los principales actores del ecosistema político –legisladores/as, líderes políticos/as, autoridades de la Cámara y equipos técnicos– superaron diferencias preexistentes y acordaron la manera en la que se iba a legislar durante el aislamiento social preventivo y obligatorio que estuvo vigente entre marzo y noviembre de ese año. Compartían una preocupación y un entendimiento: que el Congreso debía participar activamente en la definición y control de políticas públicas en el marco de la emergencia sanitaria.

Desde entonces se realizaron en la Cámara de Diputados 18 sesiones virtuales mixtas y se presentaron 1787 proyectos de ley, 1853 proyectos de resolución y 966 proyectos de declaración vía email. Durante el periodo legislativo 138 que comprende entre el 1 de marzo de 2020 al 28 de febrero del 2021, se sancionaron 70 proyectos de ley. Para que esto fuera posible, se desarrolló un sistema informático para la presentación de proyectos y firma de dictámenes de forma remota con firma digital (Gestor Parlamentario Documental) y una plataforma digital para realizar reuniones de comisión, sesionar y votar de forma remota. También se introdujo tecnología de reconocimiento basado en datos biométricos para la identificación de los diputados y las diputadas.

En este documento se analiza el proceso de adopción e implementación de tecnología tomando como eje la legitimidad, la integridad, la accesibilidad y la transparencia del proceso legislativo, y su impacto sobre las funciones de legislar, controlar y representar. La introducción de tecnología en la HCDN puede presentar una oportunidad para repensar el trabajo legislativo de forma integral y continuar con reformas que permitan modernizar su gestión. De cara al futuro, la clave está en conservar aquello que puede mejorar y fomentar una mayor participación del Congreso en la definición y el control de las políticas públicas, y favorecer la relación con sus representados.

Para ello, se recomienda la publicación continua y actualizada de información sobre el uso y funcionamiento de las nuevas modalidades de trabajo. Se sugiere también avanzar hacia una reforma consensuada del reglamento de la HCDN que establezca las circunstancias en las que el trabajo remoto estará permitido. Además, en caso de sostener una modalidad híbrida, se recomienda integrar el recinto virtual y presencial para mejorar la integridad de todo el proceso.

En materia de accesibilidad, se recomienda adoptar una perspectiva de género en todo aspecto de la transformación digital, evaluar la infraestructura y recursos tecnológicos de los usuarios para garantizar el acceso al equipamiento necesario para el trabajo virtual o remoto, e incorporar un proceso de inducción en cada recambio legislativo y de capacitación permanente de trabajadores/as y usuarios/as. Finalmente, promover y escalar el uso de herramientas como la firma digital y el GPD, permitirá una mayor trazabilidad, agilidad y despapelización de todos los trámites legislativos.

 

Publicaciones asociadas

“Sesiones virtuales: un hito en Diputados”, un resumen que muestra el proceso de adopción de herramientas tecnológicas para el trabajo legislativo remoto, los resultados obtenidos y propone recomendaciones sobre cómo continuar con la modernización de la Cámara de Diputados.

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